miércoles, 14 de diciembre de 2016

INCONEXAS CONEXIONES



APUNTES   ENTRE LO REAL LO ESCUCHADO Y LO RECORDADO

Comenzar a contar suele ser la parte mas difícil de cualquier texto, pues depende del inicio, el rumbo que va a tomar la historia.

Estas vivencias mías son rescates del fondo de memoria que tienen el embozo de lo temprano de mis días y por tanto el cristal carece quizás de la debida transparencia...

De más está que diga, las personas a nombrar provienen algunas del siglo diecinueve y otra del siglo veinte recién comenzado....

Jirones, fragmentos de recuerdos, que quizás con buena técnica de buceo mental podrían conseguir mayor hilvanado o coherencia...

EL VIEJO JOHN

O como me sonó en mi pequeño entendimiento niño O'JOHN(probable Irlandés?)

Este es uno de mis primeros recuerdos, creo de los  tres y medio o cuatro años.

Mis padres viajaron - en verano supongo -  para encontrarse con una vieja amiga, antes de mi padre en su juventud y luego de mi madre también, pues esa persona vino a Buenos Aires junto a mi tía Amalia,por los años cincuenta.

Estanciera gruesa de estatura mediana criadora de ovejas en tierras del Río Negro, GUARDIA MITRE? me parece era  en una isla pues para llegar se pasaba en una balsa "a maroma"...

Y ahí comienza mi fragmento de mi historia chica...

Desde mi corta estatura lo veo a ese viejo hombre sentado en banqueta de cadera de vaca cuero y tientos, de espaldas, y ahí vale una aclaración: durante muchos años al evocar aquella vivencia este
viejo peón de campo lo tuve como fijo de espaldas encorvado supongo recibiendo el calor de las brazas simplemente sobre el suelo (sin ningún contenedor de los conocidos), pero al verbalizar el cuento y al salir del encierro cerebral es como que se aclaran y continúan apareciendo mas imágenes o, tal vez imaginación, como sea voy al relato.

Estaba de espaldas encorvado enfrente de un fogón gaucho tomando mate... y mandando algo de carne al buche... en un rancho adobe, techo de paja y piso de tierra...había luz del sol que entraba haciendo diagonal

Silencioso y cabizbajo quien sabe sumido en que pensamientos pero ante mis palabras y ruidos se daba vuelta y atrayéndome hacia él me convidaba una tirita asada para mordisquear con algo de galleta de campo.

Mi madre siempre atrás mío me sacaba de un brazo vení acá dejalo  al señor! a lo que el respondía pero a mi no me molesta señora dejeló es inquieto nomás...

Su cara arrugada por el viento patagónico bombacha saco cortón gris y chambergo ojillos vivaces...
Eso es todo mi recuerdo...


GEORGE & GINA

Temprano casi con el primer suspiro de luz una fría mañana surera  por la playa salimos mi primo y yo, cuatro años menor y con zancadas mas chicas, daban diferencias de metros inigualables, tan solo por carrerillas, de tanto en tanto me acercaba a él...

Con rumbo al norte entre médanos inmensos, emprendimos viaje hacia Sauce Grande...

La arena ora húmeda ora algo seca marcaba nuestro ritmo de pisadas... algunas que otras palabras intercambiadas al azar eran nuestra única compañía...

A horas del camino andado un par de mastines agresivos muy dueños de ese territorio se desprendieron al galope de una colina rematada por según mi primo, un monasterio de alguna congregación de monjas alejadas del mundo...

Ambos metidos en mar yo casi ahogándome unos silbidos oportunos los hicieron retroceder y nos devolvieron la calma pero los insultos hacia arriba bajaron nuestro estrés...

Casi a la hora mediodía aparecen unas casas desparramadas llamadas (por quien guiaba) como "el pueblo de Sauce".

Ya el sol derretía la arena a los saltos corrimos por un sendero entre tamariscos hasta cruzar una calle simbólica que iba a ninguna parte...

Pared baja jardín de césped bien cuidado!!! se alzaba chalecito austero de tejas españolas y ventanas pequeñas como propias de castillos medievales aptas para disparar flechas...

Puerta verde encaladas paredes, brillantes de calcinante sol de verano de frente al mar abierto

Al lado nada y nada por donde mirase

Al final del terreno un galpón propio de quintas o estancias hogar de labores mecánicas de míster George...

Para mis once años mi imaginación voló al pararme junto a un viejo motor naftero mono pistón horizontal cilindro cobreado cuya larga biela y cigüeñal movían el sistema de bombeo, aspiraba agua al tanque encaramado en una torre que habría sido parte de un molino de viento... un gran volante equilibraba el conjunto.

También tenían un generador eólico con caseta de baterías de coche, que dentro del chalet alumbraban lucecitas mortecinas.

El inglés viejo alto rubión fuerte parco héroe de la R.A.F. en la primera gran guerra luego Administrador de Estancia en la Patagonia de algún magnate coterráneo me mostró como funcionaba  
Abuela MARÍA GÓMEZ y ABUELA MERCEDES con ABUELO TATA

Por diferencias de crianza, estudios, y lo mas importante por no haber tenido nunca una familia formal, los hermanos (mi padre y su hermana)fueron separados de quienes fueran sus parientes mas cercanos en Carmen de Patagones y pasaron a ser criados por tíos en Viedma, y a su vez se separaron cuando mi padre, le hizzo frente al autoritarismo del tío político, pues el parentesco era con la tía prima hermana de su madre, y al terminar de cursar el secundario, se marchó.

Entre comunicación e incomunicación pasaron siete u ocho años, y oh casualidad o no, un día a mis siete u ocho años, caminando por una calle mi madre me dice vamos para lo de tu tía Amalia (?), que nos enteramos con tu padre que vive cerca de aquí.

El reencuentro fue de lágrimas...

De golpe además de mis parientes de madre, ahora aparecían parientes de padre...

Tía,Tío,Abuela,Abuelo y Primos...

Un gran acontecimiento, a pesar de que mis primos eran mucho mas grandes que yo.

Pero así como me agregué otra parte de familia y vivimos años de buena relación, así mismo un buen día que fuimos mi mamá y yo de visita con gran asombro de los dos ya no vivían mas en esa casa...

cuatro años mas o menos mas tarde reaparecieron en Bahía Blanca en casa de los padres de mi tío, vieja casona tipo chorizo, alta con llamador de bronce patio cubierta con tres parrales viejos y muy respetables y un gran baldío al costado que en eucaliptos enormes poderosos pasé buenas vacaciones calurosísimas casi sin agua y aventuras en lo alto de sus copas que fueron mis recreaciones de grandes aviones bombardeos de la segunda guerra..

Pensar que años antes, mucho mas chico me aterraban las alturas!!!

fin de estos retazos viejos de un viejo que quiere recordar...








  
   

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