En principio una corrección, aunque el escrito aún no vio la luz.
El estado de ánimo o la energía interna del momento hacen ver las cosas de una u otra manera.
Primera impresión
Días sucediendo a días
lluvia tupida
inmersos en humedal
mirando con ojos lavados,
de pronto lo vi.
Ni alto ni bajo
rudo grueso
como de mal talante
en tensión.
Su follaje tendido
cerrando en techo
su ámbito impenetrable
nada debajo tiene oportunidad alguna...
Al fin la tormenta cedió paso a la luz
que siguió a los vientos buenos.
Durante varios días busqué
en vano a ese mi árbol...
Ninguno se le parecía,
pero al fin lo encontré
Segunda impresión
Ese respetable cedro
ya no tenía esa hosquedad
había tomado otra forma
en paz
sus ramas estiraban sombra
apuntando algunas al cielo
y aquel bello maduro ejemplar
ayer sombrío
hoy se me antojó
que a pesar de no compartir
su entorno
abriga seguramente
mucha vida
pájaros viajeros
otros anidando
y formas mil de vida...
En silencio le pedí perdón.
Cedro tienes personalidad.
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